Vamos llegando al ecuador de nuestro proyecto y toca hacer balance de los objetivos conseguidos y los que se siguen trabajando en un progreso continuo por alcanzar asentar las bases de lo que, inicialmente, nos habíamos propuesto. Han sido ya, numerosas semanas de trabajo, consenso y propósitos compartidos, reestructuración y apoyo progresivo con un fin común, que es el de intervenir, con una voluntad inquebrantable, para ayudar a conseguir a cada uno/a de nuestros/as jóvenes, un desarrollo adecuado para complementar su bienestar personal, familiar, social y laboral.

Han sido muchos los avances en este apoyo constante que venimos dando desde que iniciamos nuestro proyecto en el pasado mes de Octubre, pero que, sin ayuda de familias y equipo, no hubiera sido posible conseguir, motivo por el que estamos inmensamente agradecidas, porque, por su plena acogida y predisposición, que nos facilita infinitamente nuestra labor profesional, nos sentimos ya, desde el principio, parte de esta gran familia. Gracias por dejarnos formar parte de una pieza más de este puzzle tan importante a tantos niveles.

No podemos dejar de mencionar a nuestros chicos/as, los cuales nos han brindado su colaboración y empeño, inquietudes y ganas de mejorar. Con ellos y ellas, aprendemos también, a entenderlos, a descifrar que no todos sus días son iguales, a sacar el máximo partido cuando nos lo permiten y a sacar la parte más humana cuando lo necesitan. Ellos y ellas, como el pilar base de nuestro trabajo, también necesitan ser escuchados/as y comprendidos/as, cada uno/a con su personalidad y temperamento, con sus dificultades, sus dudas y su forma de ser y de hacerse entender. Nos enseñan cada día y nos motivan a encontrar formas alternativas para adaptar cada contenido a sus necesidades.

Existen muchos términos y palabras que nos mueven a diario en nuestro compromiso para intentar dar lo mejor de cada uno de nuestros campos profesionales: inclusión, diversidad, evolución, progreso, cercanía, empatía, … pero hay una en la que tenemos especial consideración, tenemos ILUSIÓN porque cada uno/a de ellos/as sea considerado/a y valorado/a en nuestra sociedad de la forma que merecen; guiándolos/as en la dificultad y superando obstáculos (propios y externos), y para eso y con esa finalidad, nos encontramos aquí.

Esperando ver, cada día, el resultado de nuestro trabajo y celebrando cada pequeño logro en el que nos permiten participar.

Queríamos cerrar nuestro artículo haciendo mención a una conocida cita de un gran profesional de la intervención terapéutica, reflexión que podría resumir bien nuestra labor en Asinladi:

“Conozca todas las teorías. Domine todas las técnicas, pero al tocar un alma humana, sea apenas otra alma humana.”

Carl G. Jung

 

 

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