Tras la llegada de las restricciones decretadas durante la crisis del COVID-19, hemos sufrido un impacto directo en nuestra práctica profesional. Desde el equipo de “Intervención interdisciplinar para la mejora de la calidad de vida de jóvenes con diferentes capacidades intelectuales y familias” también nos hemos centrado en buscar soluciones y crear metodologías temporales. En este sentido, elaboramos una serie de propuestas y actividades semanales tomando en cuenta el perfil de cada participante y contando con la inestimable colaboración de las familias.

Desde el primer momento, las profesionales  y todo el equipo de profesionales trabajamos juntos y sin descanso en la búsqueda de herramientas. Ajustamos y reprogramamos las actividades sin perder de vista los objetivos. Realizando muchas reuniones y WhatsApp para aportar ideas, compartimos enlaces y consejos que cada quién conocía, con el fin de buscar entre todos las mejores webs y apps de videoconferencias/actividades, que nos permitiera adaptar las sesiones presenciales al nuevo modelo on-line. Con ellas, damos un paso más en la que es una de nuestras prioridades: la inclusión, dado que, como tantas otras personas, en estas circunstancias excepcionales, los jóvenes de ASINLADI han sabido familiarizarse rápidamente a esta forma alternativa de trabajo que ha sustituido sus sesiones diarias y, con las que además de mantener el ritmo de las planificaciones y objetivos, también recuperamos las rutinas y el hábito de trabajo.

Entre todas las cosas que teníamos que adaptar, era importante también el papel de las familias, cada una con sus circunstancias y sus incertidumbres, en este sentido recibimos un gran apoyo. Las familias de los/as jóvenes muestran confianza en nuestro trabajo y se involucran con interés, mientras nos colamos en sus casas.

Cabe decir que echamos mucho de menos el contacto directo y diario con los alumnos/as, pero también es cierto que seguimos sintiendo esa cercanía en cada sesión. Ellos/as han hecho que perdamos algunas dudas generadas por esta situación, gracias a su motivación durante las mismas, así como su implicación activa, mostrando el deseo de poder mantener la cercanía con todo el equipo de la entidad y con sus compañeros/as.

Las profesionales del citado proyecto afrontamos con entusiasmo este tercer trimestre, donde cada uno de los/as participantes demuestra que tiene  conocimientos suficientes en competencias digitales básicas, con el fin de poder realizar las sesiones individuales de forma on-line y evidenciando que, son igual de capaces que cualquier otra persona de la sociedad actual en el uso de diferentes medios y aplicaciones para continuar con su formación personal y profesional.

Dicho todo lo anterior, lo que sí no tenemos que perder de vista es que, la brecha digital que soportan muchos de los/as participantes tendría que contemplarse cara a un futuro inmediato y que, no seria posible llegar en igualdad de condiciones a todos los hogares, si no pudiéramos contar con el apoyo económico que supondría proveernos de las herramientas necesarias para que dicha discriminación dejara de ser palpable. Indiscutiblemente, se ha abierto un nuevo tiempo y, una vez hemos sido capaces de afrontar el reto, el siguiente es que se haga realidad la igualdad de oportunidades.

  • Servicio Canario de Empleo

 

 

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