Dentro de la formación en habilidades que estamos llevando a cabo, dentro del proyecto de inserción laboral “YO quiero trabajar como tú y PUEDO, desde el  21 de octubre hasta el14 de noviembre de 2019, un grupo de 19 jóvenes participaron en el taller de “Habilidades Sociales y Laborales. El objetivo del mismo es desarrollar las habilidades sociales primarias y básicas necesarias para la adquisición de comportamientos eficaces, que favorezcan el desenvolvimiento adecuado en las relaciones interpersonales, además de poner en práctica de forma integrada, en contextos y situaciones diferentes, los conocimientos, las habilidades y las actitudes personales.

El Taller de Habilidades sociales y laborales  ha incluido actividades que mejoran el desarrollo de las habilidades personales para  contribuir  y facilitar  la  empleabilidad, aspectos que mejoran la calidad de vida. Este taller se centra en enseñar y entrenar comportamientos específicos que permitan que los jóvenes aprendan a relacionarse con otras personas, favoreciendo el respeto hacia sus propios derechos y los de los demás, cambiando conductas inhibidas o agresivas, por otras más aceptables.

Se ha trabajado a través de diferentes técnicas, fichas y dinámicas facilitando su comprensión y adquisición de conocimientos. Además se realizan diferentes grabaciones para que puedan analizar sus respuestas ante diversas situaciones laborales y no laborales y poder así crear estrategias para solucionar las mismas.

Los contenidos en este taller se han centrado en trabajar habilidades sociales básicas y avanzadas, de manera muy práctica, como han sido los saludos, las despedidas,  las presentaciones, realizar cumplidos, aprender a decir no de manera asertiva, iniciar conversaciones, seguir instrucciones, habilidades comunicativas,  etc.

Mejorar estas habilidades es un proceso de adquisición de hábitos, y como tal, requiere entrenamiento y repetición de la conducta. Nos hemos observado, analizado y rectificado no sólo en el aula, sino además en todas las situaciones en las que interactuamos con otras personas, tanto dentro como fuera de la Asociación.

Los jóvenes han tenido que entrenar estas habilidades sociales y aprender a decir lo que realmente quieren decir sin que nadie se sienta molesto. Han intentado desarrollar su empatía y su capacidad de escucha, demostrando con diferentes estrategias que estamos atentos a lo que la otra persona cuenta. Comenzamos a entender que nos gusta que nos escuchen pero a los demás les gusta también sentirse escuchados.

Hemos descubierto que existen unas habilidades sociales que no nos suponen mucho esfuerzo para aplicarlas como los saludos, las presentaciones, preguntar o agradecer, pero existen otras como escuchar, opinar, disculparse, aprender a decir no, seguir instrucciones,  expresar sentimientos o mantener conversaciones que nos cuestan un poco más.

Cada día estamos más cerca de conseguir la autonomía y vida independiente, que al fin y al cabo es lo que se persigue.

 

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