Desde enero hasta julio de 2018 se llevó a cabo la quinta edición, cuarta cofinanciada por la Obra Social La Caixa,  del proyecto de vida independiente, desde la convivencia en una vivienda, “YO quiero vivir mi propia vida y PUEDO”. Un proyecto que ha permitido dar respuesta directa a unos 13 jóvenes y sus correspondientes familias. De forma indirecta se han beneficiado muchísimas más y de todas ellas, un total de 10 jóvenes han participado en las distintas actividades puntuales previstas en el proyecto, para personas ajenas al mismo (amigos, compañeros, conocidos, etc). Por tanto, este proyecto ha venido a dar respuesta a un total de 23 jóvenes y permitido seguir  trabajando en favorecer la autonomía, mejorar la calidad de vida, de cada uno/a de ellos/as y normalizar sus vidas. Al cierre del mismo, son muchas las experiencias vividas que nos gustaría recordar.

Han sido meses llenos de aprendizajes, reforzados en las diferentes sesiones impartidas, trabajando contenidos relacionados con la “Limpieza y Organización del Hogar”, “Cocina”, “Desarrollo Personal para la Convivencia”, y “Manejo y Gestión del Dinero y el Tiempo”, además de las “convivencias” llevadas a cabo en fines de semana, en semanas rotatorias y las realizadas fuera de ese entorno.

Durante las sesiones, los/as jóvenes han mostrado interés por ampliar sus conocimientos, transmitiendo ilusión al ver recompensados sus esfuerzos tras ejercitar habilidades y destrezas, y disfrutando de cada actividad, sobre todo durante las convivencias externas y grupales, en las que otros/as jóvenes invitados/as han sido partícipes de la experiencia y también las familias.

El esfuerzo de los/as participantes se ha visto reflejado en la obtención de resultados personales óptimos a final del curso, pudiendo decir que todos/as han conseguido una evolución progresiva en tareas propias del hogar  (barrer, fregar, organizar su ropa…), tareas de cocina (hacer lista de la comprar , salir al supermercado, elaborar recetas sencillas…), además de haber adquirido y ampliado habilidades sociocomunicativas esenciales para la convivencia, como el reconocimiento de sí mismo y/o los/as demás, y uso de conductas asertivas y empáticas para mejora sus relaciones , refuerzo de su autoestima, y de su autonomía.

Los resultados esperados al inicio del proyecto han sido, en la mayoría de los casos, alcanzados y en muchas ocasiones superados. A modo de resumen, decir al respecto que: el 100% de los jóvenes ha puesto en práctica tanto sus habilidades sociales como comunicativas en los diferentes encuentros, mostrando sus destrezas para organizar los fines de semana, con o sin invitados/as. Un 72% ha realizado las tareas con independencia así como la elaboración de la lista de la compra, ajustándose al presupuesto. Un 70,7% de ellos ha conseguido gestionar el dinero.

Se ha conseguido que un 74,3% de los/as participantes haya generalizado conductas en otros contextos distintos al de su entorno habitual, permitiendo avanzar tanto en la toma de decisiones como en la interacción directa con su grupo en un 77,3%. Se destaca así mismo el alto porcentaje de adaptación (97,3%) que el grupo ha conseguido fuera de su entorno habitual.

El 100% ha participado en actividades relacionadas con habilidades y destrezas relacionadas con el ámbito laboral en competencias relacionadas con la cocina, limpieza de establecimientos, entre otras. Todo ello con el fin de explorar los yacimientos de empleo existentes en la isla, o fuera de ella, y centrarse en los que más posibilidades de salida profesional ofrecen. Se ha conseguido además que el 100% de los chicos/as hayan participado en distintas actividades, tanto de ocio como deportivas en entornos naturales y de convivencia. El grupo ha puesto en práctica habilidades sociales y comunicativas, adquiridas y reforzadas, alcanzando un buen manejo en un 68% de los casos . Su evolución ha servido para favorecer la interacción social y el trabajo en equipo, obteniendo un resultado de 84%. Un 60%de los jóvenes ha conseguido manejar situaciones y conflictos que se han presentado en el grupo. Se ha conseguido además que el 68% sea capaz de participar en la toma de decisiones grupales y un 74,6% ha conseguido poner en práctica las habilidades sociales y competencias adquiridas en entornos normalizados, resultando favorecida la inclusión social y adaptación a distintos entornos.

De todo lo expuesto, decir que se hace una valoración muy positiva del proyecto, y se ha podido observar el desarrollo y evolución de cada uno/a de los/as jóvenes, cuyas actividades han tenido un buen enfoque cumpliendo con las expectativas propuestas y en algunos casos superando las mismas. Por tanto, y a modo de conclusión, podemos decir que se considera útil la participación en este tipo de proyectos, ya que permite que las destrezas y habilidades de los jóvenes con DCI se vean beneficiadas en aspectos tales como: autodeterminación, bienestar emocional, bienestar físico, derechos… en mejora de su calidad de vida, siendo cada vez más autónomos e independientes.

Por último, decir que no ha sido un camino fácil, pero sí un camino en el que han podido aprender de los errores, esforzándose cada día por superarlos. Donde han disfrutado y compartido momentos inolvidables y, sobre todo, donde han avanzado en su progresos para ser personas cada día más autónomas e independientes.

Agradecimientos:

Son muchos los agradecimientos a la hora de tener en cuenta a aquellas personas y/o entidades que han participado de estas experiencias educativas con ASINLADI, ofreciendo formaciones y charlas a los/as jóvenes, como el “Aula de Calidad y Consumo” de La Laguna, “Tenerife Sostenible”, “Fundación Telesforo Bravo” o “Frutería ecológica Komelocal” (La Laguna), entre otras.

Resaltar la implicación de las personas que han hecho posible que el grupo haya obtenido experiencias significativas, tanto en convivencias grupales, como en actividades de ocio llevadas a cabo a lo largo de este año, permitiendo desarrollar los distintos objetivos marcados en función de nuevos contextos. El acompañamiento del voluntariado en todas estas vivencias ha sido fundamental. Mencionar también la buena disposición del personal a cargo del Aula de la Naturaleza “Barranco de La Arena” (La Guancha) perteneciente al Cabildo de Tenerife; Apartamentos Oasis Mango (Los Cristianos) y Residencia escolar de Vallehermoso (La Gomera). Conocer a tantas personas en el camino, que enriquecieron la experiencia, ha sido un importante refuerzo en su aprendizaje personal y para la convivencia.

Agradecer igualmente al Cabildo de La Gomera por su aportación en el transporte y por poner a nuestra disposición todos los recursos de la isla. Entre ellos, mencionar al “Centro de Interpretación de la Miel de Palma” (Alojera) y agradecer a su guía Virginia la labor didáctica desarrollada durante la visita. De la misma manera agradecer al Ayuntamiento de Vallehermoso por poner a nuestra disposición las instalaciones de la “Residencia escolar Jaime Vega” y la visita guiada por Aday al “Centro Las Loceras” (Cercado). De la misma manera, al “Centro de Visitantes de Juego de Bolas”, perteneciente al Parque Nacional del Garajonay, y a las personas que participaron en el desarrollo de la visita.

No podemos olvidar la labor que, en el plano organizativo y de acompañamiento hicieron personas voluntarias de Vallehermoso: Fernando Martín y Elena Cordero fueron dos de ellas y a las que por tanto queremos agradecerles su dedicación y entrega.

A todos/as, Gracias por hacer posible que la autonomía y vida independiente de las personas con diferentes capacidades intelectuales sea cada día una realidad, más cercana y palpable.


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